Miedo.

Un paso en falso
y se puede joder todo.

Un minuto más tarde del esperado
en responder un WhatsApp
y lo lamentaré.

Un acto en el momento equívoco
y el error puede ser abismal.

Tengo que andarme con pie de plomo
pero pesan tanto, que estoy por desistir.

No solo por ir arrastrándolos ya,
- que puedo seguir mucho más -
sino por el dolor,
el vacío,
y sobretodo:
las lágrimas tragadas.

Te aseguro
que si lloré delante de tí
fue porque llegué a mi límite.

Y te puedo jurar
que el agua que cae por mi mejilla
no es la misma que sueltan los cocodrilos;
- yo no te voy a atacar -.

Porque yo soy una loba,
la líder y la fuerte,
y a pesar de todo esto
que me sigue pesando
como tal,


no me rendiré.

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