jueves, 18 de mayo de 2017

Perdón.

Lo intenté,
te lo prometo.
Hice lo posible,
por salvarme.

Una pena que mi corazón,
tan desarmado ya,
estuviera en tus manos.

Ahora camino,
y miro,
Pero ya no observo.

Y te juro que lo intento.

Pero dicen que sin corazón,
ya nada tiene sentido,
y esta vez,
creo que les doy la razón.

Sé que no me queda mucho,
aquí, contigo;
entre los vivos.

Pero te pido,
hoy, que respiro;
-y sin saber si lo haré mañana-
que me perdones.

Lo siento si sientes
que te parto en dos
pero sé que alguna vez
tendrás que decir
"ella se suicidó".





2 comentarios:

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