Vacío.

Hace tiempo le conocí.
Era esa persona que
todo el mundo ansiaba ser.

Y nunca nadie se le comparó.

Su mentalidad,
más justa
que los juzgados de Madrid.

Esa manera de hablar
tan cuidada,
irónica,
incluso espontánea que tenía.

Nunca la escuché en otra boca.

Un ejemplo a seguir,
un amigo al que acudir
cuando más lo necesitas
y no tienes a nadie.

Estúpido tiempo…
que me lo arrebataste.
Que, al volver, no supe
quién cojones era.

Lástima
que hayas muerto
pero peor aún,
es que sigas vivo
y no te reconozca.

Eres la persona
que todos querían
y sólo yo tuve.

No sé si fue por el destino,
la distancia,
el status…
No lo sé.

Solo tomó una decisión
y se marchó,
como los cobardes.

¿Qué hice?
¿Cuál fue el error?
Dime, ¿qué nos hiciste?

Todavía te extraño.

Te veo y quiero besarte
como antes,
abrazarte hasta que me separes
para que sepas que te quise…

Me decepcionaste
porque me mentiste
y yo creí,
tontamente,
que eras un hombre de palabra.

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