Libertad.

Ya perdí la cuenta,
no sé si es un día más o un día menos,
no sé si el vaso está medio vacío o medio lleno,
solo espero que sea de vodka,
-tu bebida favorita-
y bebérmelo de un sorbo,
así, como hacías tú
cada vez que las cosas se complicaban.

Con tu cobardía,
con tu poca hombría,
con tu audacia para escapar,
cada vez que te decía te quiero.
Nunca supiste tenerme en tus manos,
nunca fuiste lo suficientemente fuerte
como para sostenerme,
y que no fuera para follarme.

Siempre era un "ya te llamaré"
una promesa rota antes de ser dicha.

Preferiste mil polvos,
a una noche de amor,
y ahora me siento sucia
por haber anhelado tus manos en mi culo,
tus labios en mi cuello,
tus dedos en mi cabello,
por haberte soñado dentro de mí.

Ahora me di cuenta de la oportunidad
que me han dado,
para no seguir esperándote,
y para empezar a disfrutar,
a recuperar,
el tiempo que perdí,
pensando en alguien como tú.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Perdiendo.

Peleas.

Despedida.